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CHAVES

Olhares sobre a cidade de Chaves

Discursos Sobre a Cidade

29.02.08 | Fer.Ribeiro


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Texto de Fe Alvarez

 

 

 

HISTÓRIAS PASADAS DE UN CHAVES PERDIDO

 

Allá por la época de los cincuenta, en una ciudad, provinciana,del Norte de Portugal, tranquila y diferente, creo que era en la primavera, o primordios del verano, la noche se presentaba joven todabía, las golondrinas ya callaran sus algarabias, los otros seres alados zumbaban, intentando entrar por alguna rendija de las ventanas o balcones,atraidos y fascinados por la luz, reinaba la calma, como siempre. Algunos moradores entregados  al descanso, ya estaban arrullados en los brazos de  Morfeo; mañana el día sería de trabajo y es necesario y saludable un merecido descanso.

 

A lo lejos, se oyeron unos murmullos, conversaciones animadas, algunas risas, aunque todo muy comedido; ya salieron del cine, piensa la Sra. P...., se preparaba para retirarse a descansar, cuando presintió más que oyó, muy cerca, unas voces airadas, aunque proferidas en sordina, curiosa, se asomó a la ventana del primer piso, y vió que su hija y el marido de esta, que habían ido al cine, estaban arrimados a la puerta, amenazados por cuatro individuos, después le pareció que algo brillaba, intuyó el filo de una navaja, y como dicen que a grandes males, grandes remedios, sin pensarselo dos veces, corrió escaleras abajo, cogió una "Bengala galega" que su marido tenía trás la  puerta, y cual Quijote defensor de necesitados y oprimidos blandiendo su lanza, ella enarboló la suya y empezó a repartir bastonazos a diestro y siniestro, casi se podría decir que eran palos de ciego, el bastón silbaba en el  aire, por momentos pareció haber tomado vida própia, debo aclarar que la Sra. P.... era una mujer alta  y bien constituida, más alta que alguno de los agredidos, alertado por tamaño jaleo nocturna, el Sr. P.... se despierta y baja a la calle para  ayudar a su esposa, si esto fuese necesario, en su preocupación por la situación, sale en trajes menores. También se acerca al balcón, un vecino, el Sr. B.... que de aquella ostentaba un puesto en el Ayuntamiento y por tanto una autoridad, llama a la policía, baja a la calle y llegados los refuerzos, andando!!! todos al  Puesto de Policía. Son recibidos por un sub-jefe que les toma declaración, primero expuso el caso el Sr. B....

 

-Estando yo, tranquilamente en mi casa, situada en la Rua Direita, oí algo que interrumpía el sosiego nocturno, me acerqué a la "varanda" y pude ver, con mucha claridad desde mi atalaya los hechos que le narro.............. 

 

 

El sub-jefe, levantando la cabeza, pregunta:

 

- Cómo Sr. P.... ustéd también andaba metido en líos, es agresor o víctima? presupongo que agresor.

 

- Pues no Sr. sub-jefe, estaba durmiendo, me despertaron unos gritos, reconocí la  voz de mi esposa y bajé; nada más salir a la calle, me tocó un bastonazo de muy padre y señor mío, en la mano.

 

Y enseña la mano, que presentaba sobre la zona del dedo pulgar una inflamación coloreada, casi parecía que por allí pugnase por salir un sexto dedo.

 

El Sr. sub-jefe, sonrió socarronamente, mandó callar enérgicamente, haciendo valer su autoridad, a los demás agredidos, que querían enseñar como prueba sus dolorosas inflamaciones, repartidas por todo el cuerpo. Despues de obtener datos y detalles en número suficiente, se dirigió a la Sra. P....

 

- Sra. corrobora todo lo que aquí se manifestó?

 

- Sí señor

 

- En ningún momento, estos caballeros, la ofendieron o lastimaron?

 

- No Sr. no me tocaron ni un pelo, no los dejé acercarse a mí, quién repartió leña fuí yo, y como pudo comprobar, estaba tan ciega, que ni ví a mi marido.

 

- Bien.... bien..... creo que le tendríamos que hacer un monumento, nunca supe que una señora, (Exceptuando a la panadera de Aljubarrota) consiguiese, ella sola poner fuera de combate a cinco hombres. Pueden retirarse,vayanse a sus casas, muchas gracias Sr. B.... por su valiosa colaboración al bien estar ciudadano y ahora ustedes, dijo dirigiendose a los doloridos y maltrechos agredidos, tendrán que hacer efectiva la multa de 1 escudo, por alteración del orden público, despues se retirarán a sus respectivas moradas y no vuelvan a aparecer por aquí, si alguno necesita cuidados médicos que se dirija al Hospital, aquí cerca de la Iglesia Matriz.

 

 Esta história me fué narrada por la Sra. P.... y corroborada por el Sr. B.... Hoy ya no están entre nosotros, aunque algunos protagonistas de estos hechos, aún continuan por estas tierrasTransmontatas, otros fueron probar fortuna a tierras lejanas.

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